Sin embargo, por extraña razón, no fue reconocido
en nuestro país, salvo por unos pocos, sus libros no se consiguen aquí.
Yo por ejemplo lo compre importado de España, editado por Editorial
Juventud. El merecido reconocimiento se lo han dado los extranjeros,
que lo ven como verdadero ejemplo y en cuyos países sus libros han sido
traducidos a casi todos los idiomas y leídos por los jóvenes que también
aman el mar y la naturaleza.
Se han cumplido 56 años del viaje
del "Lehg II" por la ruta imposible alrededor del mundo, al sur de los
40 Bramadores, en plena II Segunda Guerra Mundial, proeza única en su
genero, en ese tiempo, en que se abrían camino en pequeños veleros a
las grandes navegaciones, por todos los océanos del mundo.
Dumas dijo: " voy en esta época materialista a realizar una empresa
romántica, para ejemplo de la juventud ". Tenía 41 años cuando zarpó
de Buenos Aires, el 27 de junio de 1942, y sólo llevaba 10 libras esterlinas
en el bolsillo. Su vuelta al mundo tuvo cinco escalas en las 20.420
millas marinas y los 274 días de navegación, en su mayor parte soportando
las tempestades de los 40 Bramadores, después de doblar los tres grandes
cabos: el de Hornos, Buena esperanza y Tasmania.
Para esta empresa limite en el aspecto humano y marinero, Dumas había
logrado una importante experiencia navegando en solitario con el "Lehg
I" (Un 8 metros internacional de 14 m. de eslora, apto para correr regatas,
pero no para navegación oceánica) la travesía de Arcachon (Francia)
- Buenos Aires, entre el 13 de diciembre de 1931 y el 13 de abril de
1932. Pero la vuelta al mundo era otra cosa, ya que por la ruta elegida
se necesitaba una complementación ideal entre el hombre y el barco.
El "Lehg II", diseñado por el arquitecto naval Manuel Campos y botado
en 1934, tiene (Ya que aún se conserva intacto en el museo Naval de
la Nación, en Tigre) 9,55 m. de eslora, 3,30 m. de manga, 1,70 m. de
calado, 8.500 kg. de desplazamiento con un quillote de hierro fundido
de 3.500 Kg. Está aparejado a Ketch con una superficie vélica de 42
m2.
EL VIAJE
La primera etapa, Montevideo - Cape Town (S. Africa), de 4.200 millas
la cumplió en 55 días. La segunda, hasta Wellington (Nueva Zelanda),
de 7.400 millas en 103 días. La tercera hasta Valparaíso (Chile) de
5.200 millas en 72 días. La cuarta hasta Mar del Plata de 3.200 millas
en 37 días, pasando por el cabo de Hornos y la quinta etapa de regreso
a Montevideo de 200 millas en 2 días.
La entrada en el puerto de Buenos Aires, a más de 14 meses de la partida,
fue al mediodía del domingo 7 de agosto de 1943, apoteótica y emocionante
(como escribieran los diarios de esa época), mucho más de lo que cualquiera
se pudiese imaginar un año antes. Fue el justo homenaje al valor del
hombre que había logrado lo que parecía imposible.
Su nombre y su hazaña se convirtieron en un símbolo para miles de navegantes
de todo el mundo y en 1957 la "Slocum Society" (Organización internacional
dedicada a fomentar y llevar el registro de travesías oceánicas en pequeños
veleros) le otorgó el Premio Slocum por considerarlo: "El máximo navegante"
y "El navegante solitario del mundo". Honor que también le hacen muchos
otros países traduciendo sus libros: "Rumbo a la Cruz del Sur", "Los
cuarenta Bramadores", "El Crucero Imprevisto" y el "Viaje del Sirio"
EL NAVEGANTE EN EL RECUERDO
Para el escritor francés Jean Merrien, "Vito Dumas es uno de los más
grandes navegantes de todos los tiempos. En su libro "En los limites
de lo posible" él escribe "La vuelta al mundo de Vito Dumas en cuatro
etapas, en plena guerra, solo, de uno a otro de los terribles tres cabos:
Buena Esperanza, Tasmania y Hornos, con sus continuas tempestades, es
realmente la hazaña más inaudita que un hombre solo jamás haya cumplido
en el mar"
Mientras que para Bernard Moitessier, navegante solitario y también
francés, "La vuelta al mundo de Dumas golpea la imaginación por sus
exigencias de fuerza física excepcional, ciencia náutica incomparable
y vigor moral raras veces alcanzado"
En "Los Cuarenta Bramadores" -hoy agotado- el navegante y escritor argentino
Hipólito Gil Elizalde escribió el prólogo, que se titula "Romance Para
la Juventud". En él dice: "... la juventud de ahora y de siempre recogerá
este ejemplo, y recogerá su nombre y la gloria de su hazaña, como un
ideal soñado. El relato de su viaje fabuloso dará la vuelta a la tierra
y llegará a todos los rincones del universo, y las otrora novelescas
ficciones que exaltaron la loca fantasía de nuestra niñez palidecerán
ante esta realidad, cumplida para que la juventud del mundo extienda
sus alas sobre el mar en busca de esa sed de infinito que el materialismo
que nos rodea va triturando apenas nacemos a la vida consciente.
¡Glorioso Vito Dumas! La Patria te debe un ejemplo de voluntad indomable,
el yachting se exalta con la pagina más brillante de su historia y la
juventud te debe un sueño feliz, un camino de grandeza, un destello
romántico en las tinieblas del mundo presente"
En mi casa a pesar de ser una familia aeronáutica se veía a Vito Dumas
como un grande de la vida y de la náutica, gracias a ello hace más de
30 años que sueño con ser un navegante solitario.
EN LA ACTUALIDAD
El 8 de mayo de 1999 Giovanni Soldini cruza la línea de llegada en Charleston
(E.E.U.U.) después de 116 días 19 horas y 38 minutos en una regata alrededor
del mundo en solitario, pasando al sur de los tres cabos, como lo hiciera
Vito Dumas hace más de un siglo. Hoy, con verdaderos desarrollos de
la tecnología, han logrado veleros de última generación con un potencial
de velocidad y seguridad realmente asombroso, comparten con VITO: las
escalas, la carencia de comodidades, las olas tempestuosas y esa realidad
que supera toda fantasía.
Giovanni Soldini: un joven navegante de Milán, que a los 32 años ya
ha corrido dos regatas de la vuelta al mundo en solitario con escalas,
calificándose 2º en la anterior, en clase II y ganando en clase I esta
ultima, es el primero no francés en ganar la regata.
A pesar del avance tecnológico y el poderío económico de las empresas
que patrocinan este tipo de regatas, como así también los barcos, sobresale
la caballerosidad y sensibilidad del hombre. Así es el caso de Giovanni
que no dudó en navegar 24 horas fuera de su ruta, para socorrer a Isabelle
Autissier, que estaba en el medio del Océano Pacifico, con el barco
invertido (A raíz de una mala maniobra y un barco que no cumplía con
las ultimas medidas de seguridad), por otro lado, un navegante que estaba
a solo cuarenta millas se negó a socorrerla.
Isabelle dijo al llegar a Punta del Este: "Es un caballero del mar y
de la vida, en estos 16 días me ayudó a superar la pérdida del barco,
la regata y el miedo a morir"
Giovanni comento al llegar: "Sabía que si yo no iba nadie iría y ya
he perdido muchos amigos en el mar", agradezco el titulo de caballero,
pero hice lo que se debe hacer en un caso así, afirmó...
Emilio
Jorge Reynoso