El Proyecto:

Desde siempre he fantaseado con virar las Malvinas, no me mueve la
historia, ni la guerra, por el contrario pienso que se podría haber
evitado tantas muertes innecesarias.
Desde la primaria estudié que las Malvinas son Argentinas,
están en la plataforma continental o sea en los 200 metros de
profundidad y todo lo que ya sabemos, estoy de acuerdo en que había
que recuperar las Islas antes de que se venciera el plazo dando una
señal de que son nuestras y nos interesan, pero era eso, un
antecedente que también lo haríamos cualquiera de nosotros por
recuperar una propiedad, digamos un trámite judicial, luego debería
haber actuado la diplomacia.
Vaya mi reconocimiento a las victimas y al
excelente nivel de la aeronáutica, verdaderos héroes de esta guerra.
Aclarado mi punto de vista, me gustaría compartir con
ustedes este viaje que es un desafío único, ya han logrado varios
veleros deportivos llegar desde Buenos Aires o Mar del Plata hasta
Puerto Argentino, pero esto es distinto. Cuando se atraca en puerto,
se puede esperar buen tiempo para zarpar, yo no tendré esa
posibilidad.
Mi intención es navegar por debajo de las islas,
llegar por el oeste, navegar por el sur y subir por el este, esta
vueltita incrementa el recorrido en 250 millas y me pone en riesgo
durante 48 horas o más. Si un centro de baja muy pronunciado se
acerca a estas latitudes y el viento sureste me encuentra al sur o
sureste, ir por el sur es un suicidio, dado que estaré muy cerca de
la costa para no alargar el recorrido.
Hoy con los partes meteorológicos bastante
confiables dentro de las 72 horas me permitirán decidir antes de
superar la costa norte de las islas si me arriesgo a pasar por el
sur o viro por el norte hasta frente a Puerto Argentino que es el
lugar emblemático.
Voy en solitario porque me gusta esta disciplina,
pienso que es la forma más sublime de navegar. He comprobado que
hago mejor las cosas estando solo, puedo concentrarme totalmente y
logro que el barco sea la extensión de mis extremidades, mis
sentidos se agudizan hasta el punto de que aun durmiendo sé si algo
anda mal. Al tercer día duermo y me alimento como si estuviera en mi
casa.
Si las cosas salen como espero, tendría que
cumplir las 1730 millas náuticas que separan el mareógrafo que está
en nuestra Bahía Blanca y las Islas Malvinas en 15 días, pienso
intentarlo en la segunda quincena de noviembre para evitar las
calmas frente a Puerto Madryn y que los centros de baja estén al sur
de las Malvinas.
La Preparación:
Sacamos el barco a tierra para
hacer fondo, para los que no conocen el tema de los barcos, es
necesario cada 18 meses reemplazar el antifouling (Pintura especial
que evita que se pegue la flora y fauna en el fondo del barco),
mantenimiento y revisión general.
El “Jesy 2” es un barco preparado para
estas travesías, cuenta con velas y equipos que me permitirán
enfrentar este desafío con cierta solvencia, aunque en estas
latitudes nunca se sabe.
En cuanto a mi estado físico: Estoy en un
programa de entrenamiento basado en natación y caminatas.
Vengo estudiando el historial de los partes
meteorológicos de los últimos 5 años para saber que puedo encontrar,
aparentemente la segunda quincena de noviembre es la mejor época
para intentarlo.
He conseguido cartas de las Islas y
cuento con cartas de la costa continental, como así también un
programa de navegación para optimizar el recorrido.
Estamos trabajando en la página y comunicaciones para que puedan
tener un reporte diario con las últimas novedades, podrán leer
comentarios y ver el avance del barco sobre la carta.
Novedades al 1 de Octubre
2009:
El 30 de septiembre a las 16:00 hs.
botamos el barco nuevamente, después de algunas complicaciones con los
trabajos de arenado y pintura del fondo se pudo cumplir con el programa
de mantenimiento. Como siempre he trabajado sin escatimar esfuerzos para
lograr que todo esté optimo para esta travesía. Quedan algunos trabajos
sobre cubierta que los iré realizando para partir con el barco al 100
por 100.

Foto 1
El 21 de este mes se cumplió el 13° aniversario del glorioso “Jesy
2”, en esta fecha no puedo dejar de pensar en tantos gratos momentos
vividos durante la construcción y las incontables singladuras, días
de más de 180 millas en 24 horas o fondeado en el Caribe, gracias
viejo, aunque sos de acero y naturalmente no te das cuenta, haz sido
un compañero ejemplar.

Foto
2
A veces cuando llego de un gran viaje y lo dejo en la amarra, me voy
con cierta nostalgia, pienso en lo que hemos hecho y me cuesta irme,
prolongo las tareas del orden para compartir un poco más y cuando me
voy nunca dejo de darme vuelta para verlo una vez más.

Foto
3
Hace unos días
mientras trabajaba en el barco, pensaba que en este deporte hay
varias razas de navegantes, mientras algunos preparan el barco para
una regata frente al club otros preparamos el barco para ir más allá
del horizonte y no hablo de aquí, hablo de Bs. As. y en particular
de la Copa América, se están gastando fortunas en desarrollo técnico
y el propio barco para correr unas regatas de 33 millas frente al
club.

Foto
4
En el 2000 Ellen
MacArthur corrió la Vendée Globe (Vuelta al mundo en solitario y sin
escalas) logrando el segundo lugar en la regata más exigente que
existe. Mientras se construía su barco en Nueva Zelanda en el mismo
lugar se corría la Copa América.

Foto
5
En
las fotos anteriores numeradas de 1 a 5 podemos ver desde el fondo
terminado hasta la maniobra de botadura.
Novedades al 18 de
Octubre 2009:
Los trabajos
pendientes a se van realizando y se puede decir que ya están casi
terminados.
El 23, 24 y 25 realizaré una navegación de entrenamiento en mar
abierto de alrededor de 290 millas, es un triángulo con marcas
virtuales en el GPS que ya hemos realizado como entrenamiento para
“Las 500 millas del Río de la Plata” del 98 y en otra ocasión por
satisfacción personal navegando en solitario.
Esta navegación servirá para ponerme a son de mar, ya que desde el
verano no navego en mar abierto, probaré todos los equipos del barco
y el tema comunicaciones para estar seguro de que tendré una buena
cobertura.
En las pruebas que hemos hecho dentro de la ría pudimos observar que
el “Jesy 2” anda como en sus mejores épocas.
Viernes 23:
11:00 horas= salida en Solitario desde la amarra en Puerto
Piojo.
12:25 horas= navegando frente a la base Naval Puerto
Belgrano.
14:30 horas= navegando normalmente entre la zona de la Boya 9
y el Mareógrafo con viento del O-SO de entre 15 y 20 nudos. El
pronostico para las próximas horas indica viento del O y después
rotando al SO. Por razones climáticas Jorge ha decidido cambiar el
plan de navegación tomando un rumbo un poco mas hacia el sur y se
quedará evolucionando en la zona para regresar el domingo, tal
lo previsto.
22:00 horas= navegando a una velocidad de 6,7 nudos con el
viento del SW de 25 nudos, la ola de 1 metro y con dos manos de rizo
ciñendo bastante a unas 15 millas de la costa.
Sábado 24:
13:30 horas= haciendo rumbo norte a una velocidad de
7,2 nudos y con viento del NW a 10 nudos. Durante la noche
sopló viento bastante fuerte. Jorge ya ha decidido emprender el
regreso pero el viento no acompaña este rumbo. El piloto electrónico
no funciona correctamente, por lo que se está manejando con el de
viento.
20:00 horas= navegando a una 30 millas del mareógrafo a una
velocidad de 5,5 nudos y poco viento del W. La navegación ahora es
tranquila y todo esta OK a bordo. Estima estar arribando a puerto el
domingo a mediodía, tal lo previsto.
Domingo 25:
12:20 horas= El amarre fue a esta hora con viento muy fuerte, la
radio en ese momento indicaba rachas de 70 Km. El barco
funcionó de maravillas y todos los trabajos que realizó Jorge dieron
sus frutos. Pronto escribirá en esta sección el análisis de la
prueba realizada.
Resultado del entrenamiento y prueba de equipos de
abordo
El viernes 23 a la mañana como estaba previsto llegué muy temprano
al “Jesy 2”, la idea era zarpar a las 9:00 hs. con la marea.
Armé todas las maniobras y estuve listo para partir, pero el
viento era muy fuerte, la prudencia prevaleció y recién para las
11:00 hs. aprovechando un recalmón dejé la amarra.
Icé la mayor y en un primer momento establecí la trinquetilla
para ir marinándome, me llamó la atención que el piloto electrónico
no reaccionaba como lo hace habitualmente, por lo tanto no
desenrollé el genoa, de todas maneras estaba desarrollando 9,7 nudos
que es una muy buena velocidad.
A las 14:30 hs. estaba en la zona del mareógrafo, 3:30 hs.
para hacer 33 millas a un promedio de 9,42 nudos. El día antes baje
información meteorológica y lo pase a una memoria para tenerlo a
bordo. Estudiando esta información llegué a la conclusión de que era
mejor ir a buscar el viento en el sur (35 nudos de acuerdo al
informe).
En este rumbo hacia el sur navegué con timón de viento en una
ceñida abierta, todo el tiempo arriba de los 9 nudos en una
navegación excelente, el cuerpo se iba adaptando y todos los equipos
funcionaban perfectamente. Siempre con trinquetilla y mayor con una
mano de rizo al principio y después tomé la 2° mano.
Al llegar a donde creí que tenía que volver viré 180° y me
dispuse a establecer el timón electrónico. Para mi sorpresa no era
capaz de llevarlo con el viento por la aleta, naturalmente he
navegado en muchas situaciones como ésta anteriormente, por lo tanto
no entendía que pasaba, este verano volviendo de Mar del Plata
navegamos con vientos fuertes con genoa / mayor con un rizo y el
timón funcionaba perfectamente, pero ahora se negaba, recurrí al
otro piloto y este directamente no andaba para nada.
Genial, de dos pilotos tengo medio. Como el viento era muy
fuerte el timón de viento lo llevaba perfectamente, pero en mi
cabeza giraba una sola idea, estoy en problemas, sin pilotos
electrónicos no se puede encarar tremenda singladura hacia el sur en
solitario.
De regreso a casa el viento fue amainando hasta estar
prácticamente encalmado y luego se incrementó permitiéndome llegar a
la zona del mareógrafo sin problemas para entrar con la primera
marea del domingo, como no podía ser de otra forma el viento era del
noroeste y en el canal no se puede hacer bordes para ceñir, por lo
tanto no me quedó otra opción que entrar a motor.
A las 12:20 hs. estaba amarrando en puerto, con viento muy
fuerte me las arreglé para amarrar en solitario con viento de 70 Km
según la radio y zarpe con un viento similar, parece mentira que se
de una situación así.
En estos momento estoy analizando las posibilidades para
reparar los pilotos, lamentablemente no creo que sea posible en
estos escasos 18 días resolver un problema tan grave como es este,
porque en el mejor de los casos si se pudieran reparar habría que
salir a probarlos intensamente para estar seguro que puedo encarar
esta travesía con la seguridad que tenía hasta ahora y el tiempo no
da. Postergarlo es imposible por razones de trabajo, para disponer
de la segunda quincena de noviembre acomodé las obligaciones en
diciembre y así sucesivamente.
Jorge Reynoso
Del cuaderno
de bitácora:
Viaje a Malvinas Noviembre
2009
Tripulación: En solitario
Salida: sin confirmar
Viento: sin confirmar
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